lunes, 12 de noviembre de 2012

Un mes en Europa.


Katrina es una chica un poco fuera de lo común.
Ella es de Portland, Maine. Tiene 17 años años, es de estatura promedio y un poco delgada. Es de piel morena-clara. Ojos color pardo. Cabello ondulado marrón oscuro. Cejas pronunciadas y hermosos pómulos.  Vive con sus padres, tiene un hermano mayor de 21 años y una hermana menor de 14.
Suele ser un poco distraída con cosas que no son de su importancia, nunca la verás en la calle sin un libro en la mano o sin querer tomar una fotografía hasta al más mínimo detalle cada cinco segundos. Siempre lleva con sigo su portafolio de pintura, le gusta dibujar. Es muy critica y filosófica  cuando son días buenos -cuando ella está feliz- suele escribir poemas y hablar con rimas. Sus vestimentas son muy parecidas a los estilos hippies e indie, con un poco de rock pero ella odia ser encasillada en alguna moda.

Alexandre es un chico... bueno, es un chico.
Él es de San Diego, California. Tiene 18 años, es alto y contextura atlética. Es de piel blanca y cabello castaño claro, ojos grises que algunas veces parecen azules. Vive en un apartamento de la cuidad. Su vida consiste en trabajar en el día e ir de fiesta de noche y el fin de semana mucha más fiesta. Trabaja como asistente personal de su propio padre en el despacho de abogados de la familia. Tiene un hermano menor de 12 años, él considera a Alex su héroe. A pesar de su estilo de chico rockero y malo, es muy perceptivo y ético. Le gusta jugar con la mente de las personas, por lo que siempre consigue lo que quiere. Sus padres creen que es demasiado maduro para su edad y otras veces lo castigan por comportarse como si tuviera cinco años.

Dos chicos totalmente diferentes y muy parecidos a la vez. Viven a cada extremo del país cada uno. Y se preguntarán ¿Que hacen dos personas tan distintas y alejadas por tierra en en una misma historia? Pues la vida de ambos da un giro de 180° cuando un viaje inesperado los junta a ambos por cuatro semanas en todo Europa, un viaje que les hará cambiar de parecer en cuanto al amor y hará que luchen por el aun cuando kilómetros y kilómetros de tierra los separan.